CENTRO INTERNACIONAL DE CONVENCIONES DE LA COMUNIDAD DE MADRID
En un lugar presidido por cuatro rascacielos, planteamos el nuevo centro internacional de convenciones como un edificio enterrado con el propósito de dejar la cubierta para una gran zona verde que ligara los pies de las grandes moles. Solo a través de una fisura de luz en el terreno reclamamos su presencia que nos ayuda a entrar al edificio, a llevar luz al interior y además es un hermoso recorrido que comunica la diferencia de altura de la ordenación.